¿Ortodoxia Judía?

¿Por qué se aplica hoy el término ortodoxia a un grupo dentro del judaísmo? Resulta que se trata de un nombre moderno poco apropiado. El término se empleó por primera vez en Francia a principios del siglo XIX para describir el judaísmo tradicional. En 1806, Napoleón convocó al “Gran Sanedrín” para examinar formas de ayudar a los judíos a salir de los guetos de la ciudad europea en los que habían sido forzados a vivir y que entraran a la corriente dominante de la vida europea. Se dice que Abraham Furtado, un miembro de la asamblea, empleó el término ortodoxia para sus compañeros judíos. Rápidamente otros, que estaban creando el movimiento de Reforma dentro del judaísmo, emplearon el término como una manera de diferenciarse de aquellos judíos que se aferraban a sus enseñanzas tradicionales.

El judaísmo como religión siempre se ha definido como “tener la práctica correcta” más que “tener la creencia correcta” (ortopraxis vs. ortodoxia). La uniformidad de la práctica es el criterio. Las controversias y diferencias en la práctica separaban a los diversos grupos religiosos judíos en tiempos de Jesús, fueran saduceos, fariseos o esenios. Esto explica por qué Jesús discrepaba con su práctica de la ley de Dios. Para Él, fallaban en el punto en que no la practicaban correctamente.

Haciendo eco de las palabras del profeta Miqueas en el siglo VIII a.C. (Miqueas 6:8), Jesús enfatizaba que su práctica debía resultar en mejores relaciones con el próximo más que en mejorar egoístamente el futuro propio. Hacía énfasis en la necesidad de amar al prójimo como a uno mismo (Mateo 22:39; Levítico 19:18). De hecho, cada vez que las Escrituras registran a Jesús o los apóstoles discutiendo sobre la ley, es acerca de cómo debe aplicarse. La validez de la ley nunca queda en duda; su enfoque es su aplicación en la vida diaria. La posición contraria a la ley tomada por los pensadores “cristianos” posteriores, cuyo objetivo era la ortodoxia, hubiera sido intolerable para los escritores del Nuevo Testamento.