Banca bajo Palabra

En los años setenta Muhammad Yunus, Director del Departamento de Economía de la Universidad de Chittagong en Bangladesh, inició un movimiento que ha invalidado muchas ideas convencionales sobre la banca. Su trabajo le ha valido docenas de premios alrededor del mundo y ha ayudado a millones de familias bangladesíes a liberarse del dominio de la pobreza. El profesor Yunus, quien estudió su doctorado en la Universidad Vanderbilt en Nashville, platicó recientemente acerca de su extraordinaria historia de éxito con el colaborador de Visión, David F. Lloyd.

 

DL ¿Cuál fue su visión para iniciar lo que más tarde se convirtió en el Banco Grameen?

MY Básicamente estaba tratando de ver si podía ayudar a los pobres a solucionar sus problemas. Todo empezó en un poblado cercano al campus universitario donde me encontraba enseñando a mediados de los años setenta. Cuando descubrí que tenían que ir con el prestamista para conseguir una muy pequeña suma de dinero llevé conmigo a uno de mis estudiantes, recorrimos el poblado e hicimos una lista de las personas que se encontraban en una situación similar. Cuando terminamos la lista había 42 nombres en ella y el monto total de dinero que se debía a los prestamistas era de 27 dólares. Eso me sorprendió mucho, pues la cantidad era muy pequeña. Y el interés que los prestamistas les imponían era tan alto que me dije: «Puedo solucionar este problema; yo puedo darles los 27 dólares. Así no tendrán que ir con el prestamista y estarán libres». Entonces eso es exactamente lo que hice y ellos se mostraron emocionados por esa acción.

Luego pensé en cómo podría continuar proporcionándoles el dinero que necesitaban. Se me ocurrió que tal vez debía ponerlos en contacto con el banco ubicado en el campus y el banco les daría el dinero, ya que ése es su negocio. Entonces fui al banco, pero se negaron. Dijeron: «No podemos prestar dinero a los pobres porque no cuentan con un aval ni con una garantía. Sin un aval el banco no puede trabajar». Entonces avancé hacia la segunda fase del trabajo: Me ofrecí como fiador. Todo funcionaba, paso a paso. Cada nueva solución creaba un nuevo problema. Quería solucionar ese nuevo problema y eso me llevaba a otra nueva etapa, y así sucesivamente.

DL ¿Quiénes son los clientes del Grameen?

MY Los clientes del Grameen son personas extremadamente pobres: los paupérrimos. Nosotros lo vemos algo así como un cambio total del sistema bancario convencional, el cual se basa en el principio de que entre más tienes, más puedes obtener. Por eso andan detrás de las personas que tienen más dinero y mientras tanto ignoran a quienes menos dinero tienen o a quienes no lo tienen en lo absoluto. Nuestro principio es que entre menos dinero tiene, se le asigna la más alta prioridad: personas sin empleo, sin ninguna propiedad, sin ningún ingreso. Posteriormente nos enfocamos en las mujeres. Hoy en día el Banco Grameen cuenta con 6.4 millones de prestatarios y 96% de ellos son mujeres. Una vez más se trata de un cambio total del sistema bancario convencional, ya que los bancos convencionales enfocan su atención en los hombres. Los bancos convencionales son propiedad de los ricos; nuestro banco es propiedad de los pobres. Los prestatarios son dueños del banco, por lo que no necesitamos ningún tipo de garantías, prendas ni instrumentos legales; no necesitamos la experiencia de los prestatarios. Todo principio es una fuerte impugnación al sistema bancario y a todo lo que éste conlleva.

Alguien me dijo: «Profesor Yunus, usted le ha dado toda la vuelta al sistema bancario». Lo dijo en una forma negativa, como si yo estuviera destruyendo por completo el sistema. Le respondí: «Bueno sí, he hecho eso. Tuve que darle toda la vuelta al sistema bancario porque estaba de cabeza. Por eso lo tuve que arreglar. Ahora el sistema bancario está parado sobre sus pies».

DL ¿Por qué el prestarle mayormente a las mujeres se convirtió en su política?

MY El sistema bancario no sólo rechaza a las personas pobres, sino también rechaza a las mujeres: sean ricas, pobres, de ingreso promedio, da igual; son rechazadas como clase. Ni siquiera 1% de sus prestatarios son mujeres. Entonces decidí que 50% de los prestatarios en mi programa serían mujeres. Fue una tarea muy difícil porque las mismas mujeres decían: «No, no me lo dé a mi, déselo a mi esposo. Yo no sé nada acerca de dinero». Así que huían de nosotros. Nos tomó seis años desarrollar una proporción de inclusive un 50:50.

Después, en varias ocasiones observamos que el dinero dado a las mujeres traía mucho más beneficio a la familia que la misma cantidad que iba a la familia a través del hombre. Entonces dijimos: «¿Por qué se lo estamos dando entonces a los hombres? ¿Por qué dárselo solamente a las mujeres?». Así que cambiamos nuestra política. Desde entonces hemos dado prioridad a las mujeres y hasta el día de hoy ellas representan a más de 96% de nuestros clientes.

DL ¿Qué impacto cultural ha tenido esto en Bangladesh?

MY Uno tremendo. Si alguien visitó Bangladesh hace 20 años y regresara el día de hoy, una situación que les llamaría la atención es el cambio que se ha dado en las mujeres. Es tremendo el poder que se les ha conferido a las mujeres en todo Bangladesh y como resultado se han presentado muchas situaciones socialmente positivas en el país. Por ejemplo, la mortalidad infantil y en las madres ha disminuido casi la mitad en comparación con hace 20 años.

Si echa un vistazo al índice de desarrollo social (el índice de desarrollo humano) observará que Bangladesh es uno de los países que ocupa los primeros lugares. En 2005 China ocupaba el primer sitio, el segundo era Cabo Verde y el tercero, Bangladesh. Y ello es gracias a que el poder que se les ha conferido a las mujeres tuvo lugar en Bangladesh de forma masiva a través del microcrédito y de otros programas.

Y para completar la historia, ahora estamos prestando dinero a los indigentes, quienes nunca han llevado a cabo actividades comerciales. Cuando van tocando de puerta en puerta pidiendo dinero les preguntamos: «¿Les gustaría llevar algunos productos con ustedes?». Ellos van a ir ahí de todos modos, así que llevan dulces y algunos juguetes. Los venden, hacen dinero y ya no tienen la necesidad de mendigar. Hoy en día tenemos 70,000 indigentes en nuestro programa y el préstamo típico es de aproximadamente 12 dólares. Así, con 12 dólares uno ya puede iniciar su negocio.

DL El Grameen se especializa en el microcrédito o en el microfinanciamiento. ¿Podría explicar esos términos?

MY Bueno, ésos son términos utilizados por los académicos y profesionales. Lo que nosotros hacemos en el Banco Grameen es prestar dinero y el dinero que distribuimos proviene de los ahorradores. Asimismo, los prestatarios del Grameen depositan sus ahorros en el banco. Cada año prestamos cientos de millones de dólares, todos provenientes de depósitos y del dinero del propio banco. Alrededor de 75% del dinero se encuentra en préstamo y un 25% permanece en depósito. Es dinero generado totalmente dentro del banco; nosotros no pedimos prestado a nadie.

Cuando abrimos una nueva sucursal (hoy en día contamos con más de 2,000) las instrucciones dadas al nuevo gerente de la sucursal son: «Tienes que poner en movimiento tus propios recursos y recibir depósitos para luego prestar el dinero a las personas pobres de la localidad. No obtendrás nada de dinero de la Oficina Central ni de ninguna otra sucursal. Estarás solo. Y dentro del primer año deberás estar obteniendo una ganancia». También ofrecemos servicios de seguros. Si un prestatario muere, su préstamo se cancela mediante un programa de seguros, y asimismo se cuenta con seguros médicos en algunas sucursales.

DL En su libro, El banquero de los pobres, menciona que la ayuda internacional en realidad dificulta los esfuerzos para fomentar el trabajo duro, el ahorro y la independencia. Usted hace una observación similar en relación con el hecho de repartir dinero a nivel personal. ¿Podría ahondar un poco más en ello?

MY Caridad es lo que han venido haciendo los gobiernos y las religiones. Cada gobierno crea un programa de caridad, al cual denominan como programa de asistencia social. Ésta no es una solución para la pobreza ya que daña la iniciativa de los seres humanos. El colocar comida y otros artículos frente a una persona y decirle: «Mantente vivo y consérvate saludable, que nosotros nos encargaremos de ti» es como crear un zoológico humano. En el zoológico usted alimenta a los animales, cuida de ellos, los cura cuando están enfermos, pero ése no es su estilo de vida normal. La vida humana se trata de creatividad. Todos los seres humanos están provistos de toda la creatividad que cualquier ser humano puede tener. Todo lo que necesita hacer es echarla a andar, dejar que la persona se desenvuelva para que pueda avanzar. La caridad quita esa oportunidad.

Acepto la caridad en circunstancias especiales. Cuando ocurrió el tsunami, admití la caridad, pero en la vida diaria no es aceptable. La caridad ofrecida en casos especiales debería tener una especie de fecha de caducidad. No puede ser una solución permanente.

El donar dinero conlleva dos motivaciones distintas. Una de ellas es la caridad: «Somos un país rico. Estas personas están sufriendo; no tienen comida. Debemos darles algo»; sin embargo, por el camino interviene la motivación del negocio: «Te daré el dinero, pero tienes que comprar mi producto, contratar a mis asesores o adoptar mis ideas». Así transforma su motivación de caridad en una motivación de negocio y ésta se convierte gradualmente en una motivación de interés propio, la cual consiste en que te daré más dinero y me lo devolverás para el bien de mi propio negocio.

Hemos examinado las donaciones en Bangladesh a través de los años y observamos que 75% de ellas se devuelven al país donante en términos de pago por asesoría, por los bienes y servicios provistos, por los contratos hechos con los países donantes, y así sucesivamente. Tan sólo 25% se queda en Bangladesh y parte de ese porcentaje se fue a los asesores, contratistas y expertos locales. Por tanto, so pretexto de ayudar a los pobres, en realidad se han repartido todo entre sí mismos: los privilegiados. Eso es a lo que me opongo. Sí, el dinero de las donaciones y la responsabilidad internacional son cuestiones muy importantes, pero la calidad es más importante que la cantidad. La cantidad puede engañar, porque la estamos devolviendo. Es una especie de truco con números. La calidad consiste en ayudar a los pobres de ese país, en fortalecer la economía a fin de que puedan cuidar de ellos mismos en lugar de seguir siendo dependientes.

DL ¿Cuál es el enfoque del banco para asegurar el pago de los préstamos y qué tanto éxito ha tenido?

MY Una razón por la cual el Banco Grameen es conocido mundialmente es porque fundó un sistema en donde los préstamos se pagan incluso sin un aval. Nuestro índice de pago es de 99%. Nuestro sistema alienta a las personas a pagar por cuenta propia, no porque alguien los esté presionando, como hacen los prestamistas: estar encima de las personas para que les devuelvan su dinero.

Con el sistema que hemos desarrollado, como los pagos semanales (una pequeña cantidad que siempre se puede pagar), un gran préstamo se hace cada vez más pequeño, hasta que a la larga se termina pagándolo. Y cualquier cosa que compre sigue siendo de su propiedad, así empieza a obtener el beneficio completo, lo que también resulta motivador.

Asimismo, el éxito de su negocio le emociona. Nunca antes ha ganado dinero y ahora lo está haciendo, por lo que tal vez le gustaría mantener una puerta abierta para que pueda tomar más dinero y seguir progresando. Y eso es lo que hacen

Nuestro principio básico es que las personas no deberían venir al banco, el banco debería ir a las personas. Nosotros trabajamos «la banca a la puerta» a fin de que las personas no tengan que dejar su hogar. Y realizamos préstamos para actividades que generen ingresos, lo que también les facilita el pagar.

Todo esto junto comprueba que no se necesita un aval; la banca se puede hacer bajo palabra.

DL ¿Qué significado tiene la palabra Grameen?

MY Grameen simplemente significa, en nuestro idioma, «rural, del pueblo».

DL ¿Entonces significa «el banco del pueblo»?

MY ¡Exacto!

DL En su banca sus empleados van con frecuencia a los poblados remotos, pero el banco es muy grande ahora. ¿Cómo es que este método sigue funcionando hoy en día?

MY Simplemente creamos más y más sucursales y llegamos a más y más lugares. Contamos con más de 20,000 empleados, quienes prácticamente van a todas las poblaciones de Bangladesh para llegar a los 6.4 millones de prestatarios y para hacer negocios semanalmente en la puerta de su hogar. Nosotros llevamos el efectivo (lo que sea que hayamos recaudado en el poblado) de regreso a nuestra oficina y lo ponemos en nuestra bóveda o lo depositamos en otro banco para que puedan cuidar de nuestro dinero. No hemos cambiado en eso. El único gran cambio es que ahora todo está computarizado. Todas las cuentas, todo el dinero, el sistema de control de información: todo está en la computadora.

DL ¿Alguno de sus esfuerzos se enfoca directamente en los niños?

MY Tenemos un programa de préstamos a estudiantes que ha venido funcionando ya durante cinco años porque una parte de nuestra misión es crear una segunda generación. Queremos asegurarnos de que 100% de los niños de estas familias asistan a la escuela y lleguen a la educación superior, por lo que damos becas y préstamos a los estudiantes. Todos los niños que se encuentran cursando la educación superior obtienen préstamos para estudiantes de manera que puedan concentrarse en sus estudios (son más de once mil estudiantes en la actualidad). Muchos de ellos están en escuelas de medicina, de ingeniería y en todo tipo de escuelas profesionales. Ahora tenemos una nueva generación de médicos, ingenieros, profesionales, profesores, investigadores, personas de negocios, empresarios que dirigen nuevos y modernos negocios, y así sucesivamente. También los alentamos a que repitan este compromiso para sí mismos: «Nunca debo pedir trabajo a nadie; debo crear trabajo para otros». Así que éste es un nuevo tipo de orientación. A ellos se les ocurrirán las ideas y nosotros estaremos ahí para apoyarlos y les facilitaremos los recursos financieros necesarios.

DL Se han realizado numerosos estudios sobre «el efecto Grameen». ¿Cuáles son los principales descubrimientos?

MY Los resultados en común son que el ingreso está aumentando, que las personas están saliendo de la pobreza, que los niños asisten a la escuela, que se tiene una mejor salud y una mejor nutrición. Una cuestión que me sorprendió fue un estudio sobre la planificación familiar. Se observó que la adopción de prácticas de planificación familiar dentro de las familias (clientes de Grameen) era el doble de alta que el promedio nacional. Eso fue algo verdaderamente extraordinario porque no estábamos esperando ese resultado, no somos una organización de planificación familiar.

Otro estudio mostró que cerca de 50% de los prestatarios que llevaban más de 10 años con el Banco Grameen había salido de la pobreza. Aproximadamente 25% no había salido de la pobreza, pero estaba cerca de lograrlo, mientras que 25% restante permanecía igual. El estudio mostraba que, por lo general, se trata de familias en donde no había ningún hombre. Las mujeres tomaban el préstamo y sólo hacían lo mismo una y otra vez, sin nunca expandir su negocio, pues preferían cuidar de ellas mismas en lugar de progresar. Asimismo, debido a que hay un enfermo en algunas familias, éstas se quedan estancadas: todo el dinero que obtiene una mujer o la familia se destina a atender el problema de salud. Por lo tanto, había muchas cosas que los préstamos no podían tratar, son cuestiones que tenemos que tratar de una manera diferente.

DL ¿Cuánto dinero prestó el banco en el último año?

MY Prestamos más de 500 millones de dólares el año pasado y los préstamos promediaron cerca de 130 dólares. Este año prestaremos cerca de 750 millones. Nuestros prestatarios están aumentando, como también se está incrementado el tamaño del préstamo

DL En la Cumbre del Microcrédito celebrada en 1997 en Washington propuso un objetivo muy ambicioso: que las diversas organizaciones representadas allí llegaran a 100 millones de personas con microcréditos para el año 2005. ¿Alcanzó este objetivo?

MY Nadie lo tomó en serio en 1997, en particular la prensa. Dijeron que estaba loco. ¿Que si hemos alcanzado ese objetivo? Nos hemos acercado bastante: son más de 90 millones, pero tenemos que esperar las cifras exactas.

DL Se siente con fuerza para poner la tecnología (por ejemplo, el teléfono y la tecnología de la información) al alcance de los pobres. ¿Cómo logrará esto?

MY Creamos una compañía denominada Grameen Phone y en 1997 compramos teléfonos celulares para los poblados de Bangladesh, los cuales nunca habían contado con teléfonos. Hoy en día es la compañía de telefonía móvil más grande del país. Nuestra idea era poner este teléfono en las manos de una mujer pobre. El Banco Grameen le otorgaría un préstamo, luego ella compraría el teléfono celular y empezaría a vender el servicio telefónico. Las personas que necesitan hacer una llamada acuden con ella y ella gana dinero. Se convirtió de inmediato en un negocio altamente exitoso. Hoy en día existen más de 200,000 «damas telefónicas» en todo Bangladesh, quienes poseen un buen negocio brindando solamente ese servicio.

Un aspecto interesante que surgió de este negocio de telefonía es que 70% de los 145 millones de habitantes de Bangladesh no tiene acceso a la electricidad. Entonces, ¿de qué forma se introduce un teléfono en una población que no tiene electricidad? La respuesta es que muchos de nuestros teléfonos celulares funcionan con paneles solares. Creamos otra nueva compañía llamada Grameen Shakti, la cual provee electricidad proveniente de la energía solar, y ahora nos estamos expandiendo a otras cuestiones como el biogás, el cual trae energía a los hogares. Cuando tienes una planta de biogás, ésta te da gas para cocinar. Ya no tienes que cortar madera para la cocina. Tenemos familias que están promoviendo eso. El gas también se puede utilizar para la iluminación y el compuesto acuoso proveniente de la planta de biogás es un buen fertilizante orgánico que se puede vender.

Asimismo, estamos tratando de llevar instalaciones médicas a las áreas rurales mediante otra compañía, Grameen Kalyan o Well-Being.

DL ¿Qué cambios de pensamiento se requieren todavía para generar un cambio a nivel gubernamental?

MY Mi premisa básica desde el comienzo era que la pobreza no es creada por las personas pobres, sino por las políticas y las instituciones. Y la responsabilidad fundamental para arreglar las políticas y las instituciones yace en el gobierno. ¿Por qué el gobierno no aprueba una ley para crear bancos de microcrédito como el Banco Grameen si los bancos convencionales no pueden prestar dinero a las personas pobres?

DL ¿Y a nivel individual?

MY Los negocios no deberían existir sólo para maximizar sus ganancias. Los negocios podrían existir para hacer el bien a las personas. Uno decide hacer dinero para uno mismo o para hacer el bien a otras personas. Pero se puede hacer ambas cosas: se puede invertir en empresas que maximicen las utilidades y generen dinero para que su vida tenga estabilidad, y al mismo tiempo se puede invertir en empresas de carácter social, dedicadas a hacer el bien sin la intención de generar dinero a través de ellas; el dinero permanece con la compañía para su expansión e innovación. Se trata de compañías con un objetivo social sin pérdidas y sin dividendos.

DL Cómo resumiría el mejor método para combatir a la pobreza?

MY Se basa en dos aspectos: El primero es creer que no hay razón para tener pobreza en el mundo. Podemos crear un mundo libre de pobreza. Si usted no se lo imagina, nunca lo conseguirá. La imaginación viene primero. Llegamos a donde queremos llegar. Si no definimos a dónde queremos ir, nunca llegaremos ahí.

En segundo lugar, toda persona en el planeta es muy importante y cada persona tiene todo el poder y la capacidad del mundo. De manera que si creo que puedo causar un impacto en la vida de otra persona, puedo hacerlo. Y las empresas de carácter social pueden ser muy útiles para eso. Puedo buscar compañías que estén haciendo el bien a las personas, en términos de salud, ingreso, la eliminación de la pobreza o de los problemas legales, o la provisión de los medicamentos necesarios; entonces puedo invertir en esas compañías porque sé que es una inversión, no caridad. No estoy regalando mi dinero, estoy comprando una participación en esa compañía para que pueda hacer más por las personas.