El Explorador Sensible

Hace 40 años, Neil Armstrong emergió del módulo lunar Apollo 11 para caminar sobre la superficie lunar. Sus palabras, «Un pequeño paso para el [un] hombre, pero un gran salto para la humanidad», quedarán grabadas para siempre como un símbolo de aquel impresionante primer momento en que el ser humano dejó una marca en otro mundo.

Desafortunadamente, su compañero Edwin «Buzz» Aldrin nunca tomó una fotografía de Armstrong en la luna. Ésa es una rareza sorprendente incluso para aquellos días, antes de que la fotografía fuera tan omnipresente como lo es hoy. Aldrin tomó muchas fotografías interesantes, incluyendo la huella de su zapato en el polvo lunar; sin embargo, comenta Aldrin, debido a que la fotografía de Armstrong no formaba parte de su lista de tareas y el tiempo era tan poco, simplemente no le pasó por la mente.

Cuatro décadas después, el viaje espacial de Michael J. Massimino realizado en mayo de 2009 conmemoró la CXXVI misión del programa de Transbordadores Espaciales que comenzó en 1981, nueve años después de que terminara el programa Apollo. Y aunque Aldrin nunca apuntó con su lente a Armstrong, otras cámaras observaban continuamente al especialista de la misión: Massimino. En la actualidad, es muy poco lo que no se documenta de una misión tripulada; tenga éxito o no, el mundo siempre está observando.

En su misión para reparar el Telescopio Espacial Hubble (TEH), el transbordador Atlantis llevaba entre su carga todo el equipo usual de video y fotografía, incluyendo una cámara IMAX extra grande. Se espera que en la primavera de 2010 se estrene la película IMAX que documenta el vuelo y la reparación que llevó a cabo la tripulación del TEH, la cual no sólo mostrará el éxito de la misión, sino también problemas técnicos que rara vez son transmitidos, como cuando una manija que debía ser retirada durante una etapa de reparación tenía un perno atorado que impedía sacarla.

Massimino, conocido entre sus millones de seguidores en Twitter como «Astro Mike», fue el astronauta que debió pensar e implementar la solución para ese problema. El colaborador de Visión Dan Cloer habló con él acerca de éste y otros aspectos de su histórico viaje después de un programa en Hollywood, California, realizado en agosto de 2009 por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas en honor del trabajo de la tripulación del transbordador Atlantis STS-125.

 

DC ¿Qué impacto espera que tenga el filme acerca de la reparación del Hubble?

MM Trabajar con el personal de IMAX fue simplemente maravilloso. Siempre me ha interesado cómo las personas pueden aprender más acerca del programa espacial y experimentar, en cierta forma, lo que nosotros experimentamos. Esta película cuenta la historia del Telescopio Espacial Hubble y de nuestra misión, y debe mostrarnos parte de esa experiencia. Creo que será grandiosa.

DC Al hablar con usted y los demás astronautas me sorprendió su enfoque, su trabajo en equipo, su camaradería y, por supuesto, el éxito obtenido.

MM Lo que lo convierte en un lugar interesante para trabajar y lo vuelve exitoso es la gente que realiza este tipo de trabajo porque realmente les encanta hacerlo. Quienes están involucrados en esto no buscan dinero; su motivación e interés está en la exploración y consideran el programa espacial como algo importante. Eso es lo que une a todos los participantes. Intentamos alcanzar el mismo objetivo y eso es algo único.

Cuando haces algo que consideras importante lo ves más que como un trabajo. Ésa es la mejor receta para el éxito. La mayoría de las personas en este negocio lo consideran como una vocación o un llamado. Casi todos se enorgullecen de trabajar aquí y de enviar personas fuera del planeta a explorar.

Respecto a nuestra camaradería, elegimos personas que pensamos que se van a adaptar bien. Nuestra opinión cuenta al seleccionar a un astronauta. Cuando estás haciendo algo importante que es difícil y en donde existe algún elemento de riesgo, es realmente necesario que las personas cooperen y salgan adelante juntas. Hay que hacer a un lado el individualismo porque sabes que es necesario para tener éxito.

DC Después de su presentación en Hollywood, gran parte del público quedó muy impresionado con el entusiasmo y voluntad de la tripulación para compartir la experiencia a un nivel emocional e íntimo, algo que no se esperaba en un principio. Todos tenemos una imagen del astronauta como alguien más bien estoico, con un tipo de personalidad de «tener lo que se necesita». Los primeros astronautas fueron más bien una selección muy estrecha, más efectivos como pilotos militares de prueba, pero no como comunicadores públicos. ¿En qué consiste «tener lo que se necesita» para un astronauta actual?

MM Cuando pensemos en los siete astronautas originales debemos recordar que todos ellos compartían antecedentes similares, incluyendo el hecho de que eran pilotos militares de prueba en activo. Aún tenemos participantes con estos antecedentes, pero ahora también tenemos mucha mayor diversidad debido a los diferentes trabajos que se deben llevar a cabo. No conozco las estadísticas exactas, pero aproximadamente la mitad de nuestro personal son militares y la otra, civiles.

Así que ahora contamos con una mayor variedad de personal. En nuestro vuelo, por ejemplo, Megan [McArthur] es oceanógrafa, Drew [Andrew Freustel] es geólogo, yo soy ingeniero, John [Grunsfeld] es astrónomo y todos somos civiles. Los otros tres tripulantes sí tienen antecedentes militares.

Ahora creo que un astronauta que tiene lo que se necesita es alguien que está interesado en explorar y que realmente disfruta hacer el trabajo en lugar de sólo observar; alguien que no queda satisfecho con sólo leer acerca del tema, sino que desea tocarlo. Creo que es algo que todos tenemos en común. También se requiere compartir un fuerte sentido de trabajo en equipo y poder llevarse bien con los demás. Si antes quien tenía lo que se necesita era el piloto de prueba de mirada dura, ahora creo que el explorador sensible es quien lo tiene.

DC Pero aún necesitan a los tipos con mirada dura para «llevar el ave al nido».

MM Sí, pero incluso ellos son más sensibles que antes debido a que tienen que trabajar con nosotros. No se puede ir a los extremos. A eso quería referirme con la idea de trabajar en equipo: aunque tenemos varios tipos de antecedentes, debemos llevarnos bien con los demás para tener éxito.

DC Usted utilizó la palabra traumatizado para expresar sus sentimientos cuando las cosas no estaban saliendo como se tenía planeado durante la reparación del Hubble. Debido a que el trasfondo de la misión era arreglar el telescopio espacial y revelar «los secretos del universo», fracasar en su tarea hubiera sido una gran decepción. Nadie quiere pasar a la historia como el que cerró nuestros ojos y con ello nuestra mirada hacia el universo.

MM Sí. En los libros de texto se hubiera escrito: «Ahora sabríamos si existe vida en otros planetas si no fuera por Massimino, cuyos hijos, Gabby y Daniel, que van a tal y tal escuela…». ¿Me explico?

DC Claro, pero era un esfuerzo en equipo. ¿Cómo es que usted era la persona adecuada que se encontraba en el momento correcto para esa situación? ¿Cómo se llevó a cabo la reparación?

MM Por alguna razón me asignaron esta tarea y no tengo idea de cómo sucedió, pero así fue como pasó. Así que me sentía muy mal en ese momento, pero si miro hacia atrás pienso que tuvimos suerte por cómo sucedieron las cosas.

La manera en que se nos agrupa para una caminata espacial, a menos de que exista alguna otra razón más convincente, consiste en juntar a un veterano con un novato. A John y a mí de seguro nos iban a separar, pero quedaba al aire con quienes trabajarían Drew y Mike [Michael Good]. No existe una manera científica de formar un par. Al final Mike tenía otras tareas, así que me tocó con él, y a Drew con John. Había estado entrenando con Drew y en los últimos años nos hemos vuelto buenos amigos, así que pensamos que hubiera sido muy emocionante realizar juntos una caminata espacial.

No obstante, en retrospectiva, debido a que Drew y yo trabajábamos tan bien —habíamos practicado juntos las tareas de reparación durante horas con una réplica del sitio de trabajo que se encontraba pasando el vestíbulo de la oficina—, en realidad fue mejor qué él estuviera guiándome desde el interior durante el trabajo cuando surgieron problemas.

«Ninguna de las herramientas y soluciones que se les ocurrían […] iba a funcionar. Pensaba: “Estamos fritos. Esto se acabó. Hemos fallado”».

En cierto momento, por ejemplo, recuerdo que regresaba a la esclusa y miré a Drew por la ventana. Me sentía fatal. Me decía una y otra vez: «Esto no puede estar pasando. ¡Es imposible que esté pasando justo ahora!». Pensaba: «Desde un punto de vista religioso o de karma o del futuro del universo o desde lo que quiera que sea, esto tiene que funcionar». Como yo era el designado —no porque el problema fuera mi culpa—, me sentía responsable de que no estuviera funcionando. ¿Qué podíamos hacer para arreglarlo? Ninguna de las herramientas y soluciones que se les ocurrían (antes de que finalmente hablaran de arrancar la manija) iba a funcionar. Pensaba: «Estamos fritos. Esto se acabó. Hemos fallado».

Y estaba oscuro allá afuera; era de noche en la Tierra, lo cual añadía un tono deprimente y tenebroso a todo el asunto. No era como estar sobre un día soleado en California, sino sobre la obscuridad que cubría a Abu Dhabi o a dondequiera que estuviéramos. No quería ver o decirle nada a nadie, pero cuando floté hacia al frente de la bahía de carga a sacar algunas herramientas, vi a Drew en la cabina. Todo estaba en tinieblas, pero su cabecita estaba iluminada porque las luces estaban encendidas en la cabina, y me sonreía y me mostraba su pulgar hacia arriba. No quería decir nada que los demás pudieran escuchar, así que sólo nos leíamos los labios.

Mientras yo movía mis labios para decirle un montón de cosas malas él me miraba y prácticamente me decía: «¿De qué te preocupas? Todo va a salir bien». Eso significó mucho para mí; contar con el apoyo de Drew fue muy importante. Fue una manera afortunada en que se dieron las cosas.

Lo otro fue que el CapCom [el comunicador de cápsula en el Centro Espacial Johnson en Houston] era [nuestro colega] Dan Burbank, quien es muy bueno para reparar cosas. Su padre era un maestro de diseño industrial y Dan puede hacer casi de todo. Él es uno de mis mejores amigos en el departamento de astronautas. Así que él nos estaba explicando cómo íbamos a arreglar esta cosa con una actitud muy positiva.

Si no hubiéramos tenido contado con alguno de esos elementos, la manera en que todos estábamos situados y a quién le tocó cada tarea, no creo que lo hubiéramos logrado ese día. Nunca hubiéramos podido planear con tanta anticipación.

DC Este suceso parece un caso a favor de enviar personas al espacio. Como un ingeniero que trabaja en la interfaz humano-máquina, ¿piensa que las máquinas alguna vez serán capaces de idear una solución a un problema no previsto?

MM La flexibilidad y adaptabilidad para realizar cambios de improviso es una característica humana y es la razón por la cual son importantes los astronautas. También es importante no desanimarse mucho al hacer el trabajo. Otra cosa en la que pensaba cuando estaba allá era en no empeorar la situación. Las herramientas pueden flotar y alejarse fácilmente; no están amarradas, sólo están sujetas por la fricción en su caja. Así que, aunque las cosas ya andaban mal, pude haberlas hecho aún más difíciles para nosotros.

La primera vez que se canceló la misión del Hubble se trataba de una misión robotizada. Yo estaba involucrado tratando de llevar a cabo esta misión de reparación sin tripulación. Era un proyecto muy interesante, creativo y disfrutable, pero al final iba a ser demasiado caro para siquiera intentarlo y no hubiéramos podido reparar la mayor parte de lo que teníamos que arreglar. Así que, en retrospectiva, incluso las pequeñas adaptaciones humanas hubieran sido imposibles. Una misión robotizada no hubiera tenido éxito.

La necesidad real es que los humanos trabajen con las máquinas. En nuestro caso, contamos con el brazo robótico, que es más bien como una grúa y que realiza secuencias automáticas; sin embargo, en realidad es una máquina que ayuda al astronauta a llevar a cabo su labor durante la caminata espacial. Cada uno tiene un papel; no es exclusivo para el hombre o para la máquina, sino que es para ambos.

DC Señaló que ver la Tierra desde el espacio es como la diferencia entre ver un acuario e ir de buceo; ver hacia dentro en lugar de estar dentro. Es difícil imaginar estar en el espacio y no volver la vista hacia la Tierra, aunque usted dudó en mirarla por primera vez.

MM Mi primera mirada hacia la Tierra fue durante mi segunda caminata espacial en mi primer vuelo realizado en 2002. Estaba demasiado ocupado con mi primera caminata espacial como para siquiera detenerme y mirar, pues las tareas eran 100% absorbentes, pero en la segunda hubo algunos momentos tranquilos y yo estaba más relajado, así que me pareció bien recompensarme echando un pequeño vistazo alrededor.

Ya antes hubo una misión de reparación del Hubble y yo tenía los pies sujetos, así que estaba nada más parado ahí afuera. Acabábamos de instalar la cámara avanzada para los reconocimientos, la cual es una de los instrumentos que volvimos a reparar en esta misión y es la que toma las maravillosas fotografías que «revelan los secretos del universo» y llenan los calendarios y maravillan a la gente. Así que me encontraba esperando en el almacén por un viejo instrumento que acabábamos de quitar y tenía un par de minutos libres. La cabina me dio su aprobación y estábamos pasando por un área soleada de África durante un descanso. Podía ver el océano y era simplemente hermoso, así que me dije que ésa sería la vez que iba a observar detenidamente.

«Pensaba que “no se supone que los humanos veamos esto. Es alguna clase de secreto que está más allá de nuestra comprensión. Dios no quiere que nadie vea esto. ¡No mires!”».

Sin embargo, luego de mirar un poco, tuve que voltear. No podía soportar seguir mirando porque pensaba que «no se supone que los humanos veamos esto. Es alguna clase de secreto que está más allá de nuestra comprensión. Dios no quiere que nadie vea esto. ¡No mires!». Ésa fue mi primera reacción. Era demasiado hermoso ese secretito —secretote— que estaba viendo.

DC ¿Por qué Dios no querría que viéramos eso?

MM ¡No tengo idea! Fue sólo un pensamiento que cruzó por mi cabeza. Era tan hermoso y tan único, y una perspectiva tan fantástica, que sentía que estaba más allá de lo que se suponía que debíamos ver. Fue un poco como la película de Indiana Jones, cuando el tipo que mira el arca se convierte en polvo. Pensé en algo como: «¡Esto es tan hermoso que te vas a convertir en polvo!».

Entonces, cuando miré por segunda vez, simplemente empecé a llorar. Me estaba poniendo un poco emotivo y me preocupaba que eso empezara a causar problemas debido a que no es bueno que haya agua dentro del traje espacial. Puede provocar un corto circuito, el agua se puede mezclar con el compuesto antiniebla del visor y escurrirse y causar irritación en los ojos. Yo no necesitaba ninguno de esos problemas y tampoco quería admitir que el agua se había introducido porque había estado llorando como una niñita. ¡Ahí es cuando «tener lo necesario» se vuelve en tu contra! Entonces los chicos rudos se burlarán de ti.

Así que me controlé y miré por tercera vez. La gente puede decir «increíble» o algo así, pero no hay palabras para describir esta experiencia. Lo que yo pensé fue: «Si estuvieras en el cielo, así debe ser la vista», pero luego pensé: «Esto es tan hermoso que más bien así se debe ver el cielo». No me considero una persona demasiado religiosa; soy religioso, pero no necesariamente relaciono todo con cuestiones religiosas. Así que esto no fue un gran momento religioso, pero no pude pensar en otra descripción que no fuera «el cielo».

Mientras estaba allá afuera mi otro pensamiento era: «¿Cómo podría existir otro lugar así de hermoso?». Si piensas en lo que el Hubble hace, descubre cuán grande es el universo y todos esos otros sistemas solares y todos esos planetas, miles de millones de planetas que posiblemente estén allá afuera. Y podrías pensar, de manera intelectual, que en algún otro lugar de allí existe la vida. No creo que hayamos encontrado alguna evidencia de ello y no hay evidencia (creo) de que otros seres nos hayan visitado; si hubiera visitantes espaciales, no creo que fueran a la mitad de Dakota del Sur; irían a Nueva York o a Los Ángeles para ver un espectáculo. Si son tan inteligentes como para viajar aquí, ¿no querrían, al menos, ver algo (como una película)?

Después de ver la Tierra creo que no puede existir otro lugar tan hermoso como nuestro planeta. Es algo que deseas compartir, pero que no se puede del todo.

DC En una conversación en la academia alguien le pidió que describiera su más profundo aprendizaje durante esta experiencia, a lo que usted contestó: «La Tierra es un planeta». La describió como un «paraíso en medio del caos». ¿Qué quiso decir?

MM Ésa fue otra cosa de la que me di cuenta. Fue durante mi primera caminata espacial y recuerdo ver muy claramente la luna por sobre mi hombro. Ves las estrellas y la negrura del espacio exterior, y viajas muy rápido alrededor de esta Tierra. Y miras afuera y de vuelta y tus percepciones cambian.

En mi primer vuelo, Duane «Digger» Carey, el piloto, fue mi compañero novato; habíamos entrenado juntos para ser astronautas. Como piloto, a él no le toca realizar caminatas espaciales, así que me dijo que quería saber todo cuando regresara: «Quiero escuchar todo: descripciones, detalles… que me expliques todo perfectamente y de inmediato». Así que, cuando entré, Digger me quitó el casco y lo puso a un lado. Se me quedó viendo y me preguntó: «¿Cómo es?». Estaba justo frente a mí y yo estaba encerrado en el traje espacial y todo lo que pude contestar fue «La Tierra es un planeta».

Me dijo: «¿Qué has estado fumando dentro del traje espacial?». ¡Pero ésa fue mi revelación! Es extraño lo que pasa por tu mente allá afuera. Claro, aprendí que la Tierra era un planeta cuando era chico en la escuela con frases nemotécnicas que repetíamos para aprendernos los nombres de los planetas. Por supuesto que sabía eso, pero cuando la ves de verdad, te das cuenta de que no es el hogar bidimensional que creemos que es.

Ahora mismo estamos en la Tierra. Miro por la ventana de mi oficina y tengo una especie de relación bidimensional con este lugar. Es nuestro hogar, el lugar donde vivimos; vamos a lugares, llevamos a nuestros hijos al partido, preparamos la cena, vamos a la tienda, tal vez viajamos en avión de vez en cuando, vamos a correr o de caminata, vamos a la casa, salimos… lo que sea. Nuestra interacción con la Tierra es esta relación bidimensional con un lugar seguro, moviéndonos y moviéndose por el rededor. Así es como yo la veía.

Mas cuando la vi desde el espacio, de repente pensé: «¡No, hombre; así no son las cosas! No estamos protegidos; ¡estamos en medio de todo este caos!». Estamos en medio de muchas otras cosas que vuelan muy rápidamente alrededor; el sol está ahí, la luna por acá, los otros planetas por allá, estrellas y galaxias… y la Tierra es parte de eso. Es un lugar seguro para vivir, pero está flotando alrededor con el resto de las cosas del universo.

DC Aquí abajo todavía debatimos sobre la influencia del comportamiento humano en el planeta. Al mirar desde el palacio, ¿también tendría este debate?

MM Se puede ver la deforestación y las cuencas de los lagos secándose. Se puede ver cuán delgada es la atmósfera. Se podría decir que es una línea clásica del astronauta: delgada y frágil y bla, bla, bla. Algunos astronautas realmente se sumergen en lo del cambio global, pero para mí fue sólo «Esto es increíblemente hermoso… algo maravilloso para la vista». Definitivamente tenemos un impacto y definitivamente hay fragilidad, y la Tierra es un lugar increíblemente excelente para vivir.

«Como padre,… siempre queremos que las cosas sean buenas para los niños… Y eso es lo que pensé cuando vi la Tierra: ¡El Padre hizo una buena casa! Alguien realmente se ocupó de nosotros. No deberíamos maltratar la casa como si estuviéramos en una fiesta desenfrenada en un sábado por la noche».

Una cosa que pasó por mi mente como padre (tengo dos hijos, uno de 14 y otro de 16) tiene cierto matiz religioso. Con los niños ya sabemos qué hacer: siempre queremos que las cosas sean buenas para los niños, en especial cuando son pequeños. Todo debe ser perfecto: construirles una bonita casa en el árbol y todo lo demás. Y nos volvemos locos porque, por supuesto, ¡a ellos no les importa!

Y el padre siempre tiene la culpa. Se me olvidó preguntarle a los cinéfilos por qué el padre siempre es el malo. Pero el padre siempre intenta tener una buena casa y eso es lo que pensé cuando vi la Tierra: ¡El Padre hizo una buena casa! Alguien realmente se ocupó de nosotros. No deberíamos maltratar la casa como si estuviéramos en una fiesta desenfrenada en un sábado por la noche.

Desde cualquier punto de vista —religioso o como que sucede que ese lugar es aquí—, sucede que tenemos esta casa verdaderamente linda y no debemos arruinarla. Si crees en Dios y que Él es un padre que nos cuida, nos regaló un lugar verdaderamente lindo. Algunos de los niños lo cuidan y algunos otros lo tratan como si fuera sólo una casa para fiestas.

Si deseamos adoptar un punto de vista religioso, podríamos decir que Dios realmente nos ama porque, como padre, amo realmente a mis hijos y deseo que tengan un buen hogar. Dios en verdad nos dio un buen hogar.

DC Einstein dijo que la religión sin la ciencia estaría ciega y que la ciencia sin la religión estaría coja. ¿Es eso convincente según su experiencia?

«Lo que intentamos conocer mediante la ciencia y el Hubble es quiénes somos y qué hacemos aquí en todo el universo. ¿Cómo se formó todo y de dónde provenimos?»

MM Es gracioso en lo que pensamos en esos momentos de la vida en que tenemos la oportunidad de ver cómo todo se combina. Estoy de acuerdo con eso. Lo que intentamos conocer mediante la ciencia y el Hubble es quiénes somos y qué hacemos aquí en todo el universo. ¿Cómo se formó todo y de dónde provenimos? No lo sabemos con certeza. La Biblia nos habla de cosas religiosas y la ciencia de otras cosas, pero en realidad no tenemos idea de lo que forma todo esto; materia oscura y energía… ni siquiera reconocemos qué es, cuáles son los elementos que conforman la mayor parte del universo. Las personas tienen preguntas llenas de curiosidad que la ciencia intenta responder, pero también se tiene que abrir a maneras de crear lo que aún no comprendemos.

El programa espacial es para explorar y también para aumentar nuestra comprensión. En 500 años tal vez estemos más cerca, pero ahora no sabemos cómo encajamos. Podemos construir rascacielos y conducir en automóviles elegantes, pero aún no sabemos realmente qué estamos haciendo.