El Día de la Tierra en Retrospectiva: La situación del planeta

En el XL aniversario del Día de la Tierra, parece adecuado que nos preguntemos sobre la situación de la nave planetaria que consideramos nuestro hogar. Durante las celebraciones del 22 de abril de 2010 en todo el mundo, se pidió a los casi siete mil millones de habitantes de la Tierra que reflexionáramos sobre nuestra conducta a nivel personal y comunitario. ¿El rumbo actual de la humanidad es sostenible? ¿Brindará progreso y prosperidad, o representará un peligro sin precedentes? 

Cada dos años, el Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia reúne a un conjunto de expertos para evaluar el Estado del Planeta. Esta bienal reúne a autoridades de la industria, la ciencia, las humanidades y los gobiernos de todo el orbe para analizar soluciones sustentables para los problemas en común de nuestro mundo. 

Evaluar el estado del planeta es una tarea osada. El tema es vasto, pero la cooperación entre el Instituto de la Tierra, el gigante de las telecomunicaciones Ericsson y el diario The Economist consiguió que la tarea pareciera fácil.

El programa del 25 de marzo de 2010 fue una obra maestra de la tecnología al conectar en una conferencia en tiempo real a participantes de Nueva York, Pekín, Nairobi, Nueva Delhi, Londres, Mónaco y la Ciudad de México, mediante una transmisión en alta definición. Jeffrey Sachs, Director del Instituto de la Tierra; Hans Vestberg, Presidente y Director General de Ericsson; y Matthew Bishop, Jefe de Redacción de The Economist en Nueva York, colaboraron para crear un aula mundial que permitió compartir conocimiento acerca de los intereses en común que enfrenta la comunidad internacional. 

El maestro de ceremonias, Riz Khan de Al Jazeer, coordinó en inglés la conversación mundial, la cual se centró en cuatro cuestiones principales: 

  • El cambio climático – ¿Qué se necesita para cumplir con un acuerdo climático?
  • Pobreza – ¿Cómo alcanzar las metas de desarrollo del milenio?
  • Recuperación económica – ¿Cómo sería una recuperación ecológica?
  • Sistemas internacionales – ¿Cómo desarrollar un sistema internacional para lidiar con problemas transnacionales? 

Entre los expertos a quienes se les pidió abordar los retos de la comunidad mundial se encontraba Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU. Su experiencia personal al enfrentarse a los dilemas y desastres de varias naciones lo preparó para aportar a la discusión una perspectiva única y bien informada.

«Una de las características de mi trabajo como Secretario General es que permite ver todo el panorama», explicó. «De todo lo que he visto, dos cosas están muy claras: vivimos en un mundo que cambia rápidamente […] y vivimos en un mundo cada vez más interconectado. Las diversas crisis de los últimos dos años lo han vuelto obvio para todos. La respuesta de los líderes mundiales a la crisis financiera mostró que cada vez estamos más conscientes de que, en la actualidad, o nadamos juntos o nos ahogamos todos juntos. Pude ver que los líderes estaban al tanto de esto en su respuesta a mi llamado al compromiso ante el cambio climático. La reunión de jefes de estado y gobierno en Copenhague no tuvo precedentes».

El Secretario General reconoció que la conferencia climática de diciembre de 2009 celebrada en Copenhague recibió críticas encontradas. Varios participantes de la conferencia estuvieron de acuerdo y expresaron su frustración al considerar que el Acuerdo de Copenhague fue un pacto apresurado y no vinculante, muy al contrario del tratado integral y legalmente vinculante que se había anticipado. 

Nitin Desai, ex Secretario General Adjunto del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, hablando desde Nueva Delhi, enfatizó la necesidad de ser realistas en cuanto a las expectativas de cooperación internacional. Sugirió que al carecer de un acuerdo internacional integral y vinculante, los países deben trabajar individualmente para emitir mandatos nacionales y planes de acción a fin de lograr progresos en el combate al cambio climático. 

La siguiente oportunidad para la comunidad internacional para avanzar y conseguir un tratado legalmente vinculante sobre el cambio climático será en Cancún, México, en noviembre de 2010, donde el Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, será el anfitrión de la próxima ronda de negociaciones. Al hablar desde la Ciudad de México el 25 de marzo, el Presidente de México declaró que el camino a seguir tomará en cuenta «cómo unir la lucha contra la pobreza, que es una de las principales preocupaciones de los países en desarrollo, con la lucha contra el cambio climático». El Presidente Calderón describió los ambiciosos planes de su país para la disminución de las emisiones de carbono, la reforestación y la generación del 25% de su electricidad a partir de fuentes renovables en la próxima década. 

A lo largo del día se repitieron los llamados a reducir las emisiones de gases invernadero y aumentar la inversión en la tecnología de captura de carbono. El avasallador consenso es que las tecnologías con bajas emisiones de carbono alimentarán a las industrias ecológicas del futuro. 

Es claro que el modelo del siglo XX para una nación en desarrollo, el cual suponía un suministro infinito y barato de energía, ahora es anticuado. Hoy se necesitan nuevas ideas para redefinir los modelos de crecimiento para el siglo XXI. Bob McCooey, Vicepresidente Sénior de las Nuevas listas y Mercados de capital de NASDAQ, expresó su confianza en que las grandes ideas que son necesarias llegarán hasta el mercado. Sanjeev Chadha, Presidente y Director General de Pepsico India, sugirió que no todas las mejores ideas llegarán a través de la sofisticación de la ciencia. «Si la necesidad es la madre de la invención, entonces la escasez es su abuela», bromeó. «Es impresionante lo que algunas personas están haciendo con tan poco en los países en desarrollo».

Los panelistas en Nairobi abordaron la necesidad de un cambio en África. Se espera que la población del continente alcance los dos mil millones para el año 2030. Algunas fuentes calculan que África ha perdido entre el 30% y el 50% de su biodiversidad en flora y fauna como resultado de una explotación ilimitada durante la última década. Achim Steiner, Director Ejecutivo del Programa de la ONU para el Medio Ambiente, lamentó que a lo largo de la historia los países ricos hayan tratado al continente como una mina. Esas tendencias y prácticas son insostenibles. 

Aunque la innovación tecnológica ha desempeñado un papel importante en el desarrollo del futuro y seguirá haciéndolo, sería un error ver a la tecnología como la panacea de todos los problemas. Johan Rockstrom, Director Ejecutivo del Instituto Ambiental de Estocolmo y del Centro de Resiliencia de Estocolmo, advierte que también se necesita cambiar los estilos de vida. «Ésta es la década más decisiva, cuando debemos empezar a doblar la curva en las emisiones de gases invernadero y biodiversidad. ¿Qué sucedería si llegáramos demasiado lejos?».

Los expertos ambientales parecen estar de acuerdo en que los retos que enfrenta el planeta van más allá de la capacidad de cualquier nación individual para afrontarlos adecuadamente. Los problemas son internacionales y están interrelacionados, al igual que sus soluciones. Las soluciones integradas requerirán niveles raramente vistos de confianza y colaboración internacional.

Los obstáculos a dicha cooperación incluyen el escepticismo de la ciencia del calentamiento global, la falta de confianza en las Naciones Unidas, las diferentes expectativas de los países desarrollados y en desarrollo, así como las tensiones entre las responsabilidades internacionales y la soberanía nacional. 

En una cumbre de la ONU realizada en septiembre de 2010, Ban Ki-moon reconoció la necesidad de revitalizar el compromiso mundial con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). «Los ODM han generado una notable movilización a nivel mundial. Rara vez tenemos tantas organizaciones —desde globales hasta básicas— con un acuerdo respecto a una agenda en común para el cambio. Rara vez tenemos a tantos individuos —ciudadanos y directores generales, filántropos y líderes políticos— con tal interés en común en una causa común. Debemos darnos cuenta del gran potencial de esta coalición global […] de este gran movimiento global».

Jeffrey Sachs, Director del Instituto de la Tierra, considera que el mundo cuenta con los conocimientos y los recursos para resolver los problemas más apremiantes de la humanidad, y sostiene lo que considera una esperanza basada en la ciencia. 

Si el profesor Sachs está en lo correcto y poseemos la ciencia y los recursos para remediar la situación, entonces lo único que falta es la voluntad para actuar.

¿Podremos unirnos en una comunidad de cooperación internacional y armarnos con la «solidaridad moral» necesaria para implementar soluciones sostenibles? ¿«Nadaremos o nos hundiremos juntos»? El Secretario General advirtió: «Si nos quedamos cortos, aumentarán todos los peligros de nuestro mundo».

El estado del planeta es peligrosamente inestable cuando sus habitantes carecen de perspectiva. Tal vez el XL aniversario del Día de la Tierra brindará un tiempo tan necesario para reflexionar —y recuperar— una imagen de todo el panorama.