Desde el soborno y el favoritismo hasta la falsificación de artículos y el lavado de dinero, la corrupción moral toca a toda nación y todo estrato de la sociedad. Y se había predicho que así sería.
En prácticamente todos los aspectos de la vida vemos los efectos del interés propio: desde la codicia y la corrupción hasta la sed de poder y de supremacía.