¿Quién Nos Salvará?

La historia nos enseña algunas lecciones luctuosas respecto a líderes que respondieron a su propio llamado del destino, incitados por un pueblo agobiado con desordenes sociales, económicos y políticos. Así, dentro de las sombrías consecuencias de la I Guerra Mundial, lo peor del hombre se elevo a las posiciones más altas en algunas partes de Europa y Asia. Tomando primer plano el mundo entró en una inenarrable y violenta Era de los Dictadores, tales como Mussolini, Stalin y Hitler. Mientras que todos ellos se desposaban con el totalitarismo, en cada caso el sistema político que cada uno de ellos representaba era diferente. Para Mussolini fue el fascismo, para Stalin el comunismo, y para Hitler el socialismo nacional. Todos prometieron rescatar la economía, y para algunos hubo un cierto éxito. Sin embargo aprobaron la brutalidad, la muerte y destrucción de grandes números de sus compatriotas en nombre del progreso. Comúnmente se desconoce que cada uno utilizó el sentimiento y simbolismo religioso para mantener y expandir su poder. En esta edición, el autor e historiador italiano Emilio Gentile comparte sus percepciones sobre los riesgos potenciales de la política como religión.

Se reconoce que hasta hoy, la actual conmoción global financiera, ha costado a las instituciones bancarias alrededor del mundo aproximadamente $4 billones y está destinada a enturbiar al sistema durante muchos años, esta es la clase de crisis que atrae un renovado interés por reformar el sistema capitalista: con Keynes de salida y con un modelo más apropiado de entrada. Una sugerencia sería seguir más fielmente las ideas objetivistas de la escritora y filosofa Ayn Rand. Nuestro colaborador Dan Cloer da un renovado vistazo al autor de La Rebelión de Atlas, sus ideas su biografía, para determinar si de aquí podría surgir la salvación económica.

Un paso esencial al camino de la recuperación es estar dispuesto a analizar las razones fundamentales del reciente colapso y evitar cometer los mismos errores nuevamente—es más fácil decir que hacer cuando por siglos la sociedad ha caminado por el mismo sendero. En 1977, el economista E.F. Schumacher escribió A Guide for the Perplexed (Guía de Descarriados), «La creencia de que todo es ‘política’ y que las reconfiguraciones radicales del ‘sistema’ serán suficientes para salvar la civilización dejó de tener el mismo fanatismo que tenía hace veinticinco años... . La fe en la omnipotencia del hombre se está desgastando». Lo que se necesitaba entonces y aun más hoy es un acercamiento iconoclasta. Steven Andrews observa detalladamente al sistema mundial financiero y nos alerta con una solución que podría revolucionar la manera en que administramos dinero e inmuebles.

«No existe problema económico y, en un sentido, nunca lo ha habido. Pero sí hay problema moral, y los problemas morales... tienen que ser entendidos y transcender».

E.F. Schumacher, A Guide for the Perplexed (1977)

El egoísmo que ha caracterizado el más reciente descenso a la insolvencia se encuentra también en el corazón de un enorme cambio social, el cual está dando menos presencia y menos importancia a los niños para algunos. Hubo en tiempo cuando las nuevas generaciones eran vistas como la esperanza del futuro—nuestra salvación póstuma. Solo que simplemente ya no está al alcance de varias parejas. El atractivo del individualismo abarca todo, eso parece, excepto las alegrías, responsabilidades y sacrificios de la paternidad.

En una tendencia opuesta, más jóvenes están trayendo niños al mundo. Aun así son los menos equipados para proveer la estabilidad en la vida que una familia exitosa requiere. Aquellos que pueden criar hijos, no lo hacen; y los que no deben, lo hacen. En artículos relacionados, Tom Fitzpatrick y Gina Stepp exploran las implicaciones de estos cambios sociales.

¿Quién nos salvará? Es una pregunta que resuena, ya sea que hablemos de economía, política o vida familiar. En una época o en otra en crisis, la mayoría de nosotros busca por fortaleza fuera de nosotros mismos. Este número de Visión apunta a las respuestas que vienen de una fuente que la mayoría aun no ha considerado.