¿Un Dios?

El monoteísmo es la doctrina donde hay un solo Dios; las tres principales religiones abrahámicas (cristianismo, judaísmo e Islam) son consideradas monoteístas. La mayoría de los cristianos, por supuesto, profesan la fe en un solo Dios, pero dicen que Él existe en tres personas separadas. Sin embargo, el termino monoteísmo no es bíblico.

El antiguo punto de vista hebreo de lo que llamamos monoteísmo era muy diferente. La Enciclopedia Judaica observa que «el “teos” representa a un dios que es personal. El “mono” connota de manera esencial no aritmética, unidad, pero una unidad en el sentido de singularidad. Un ser último, único en donde se excluye la existencia de cualquier otro ser cualitativamente similar» (énfasis agregado). Sin embargo, el judaísmo llegó a aceptar una forma de monoteísmo aritmética como un medio para distinguir su concepto de Dios del punto de vista tríadico de los cristianos, gnósticos, zoroastrianos y demás. Sin embargo, al hacerlo, también, pusieron a Dios dentro del marco filosófico griego pagano penetrante, que proclamaba lo que podríamos llamar un monoteísmo exclusivo: No puede haber otro Dios, porque Dios es indivisible. 

Se cita con frecuencia un versículo de las Escrituras Hebreas como apoyo al enfoque monoteísta de Dios, denominado Shema, y dice: «Oye Israel: nuestro Dios, el Señor [yhwh, o Yahweh] uno es» (Deuteronomio 6:4). Sin embargo, ¿qué significa esto?

En The Jewish Publication Society Torah Commentary (Comentario de la Torá de la Sociedad de Publicaciones Judía) sobre Deuteronomio, Jeffrey H. Tigay escribe: «Para la totalidad de su familiaridad, el significado preciso de la Shema es incierto, y permite varias interpretaciones posibles. La traducción actual indica que el versículo es una descripción de la relación propia entre yhwh e Israel: Sólo Él es el Dios de Israel. Esta no es una declaración de monoteísmo, queriendo decir que hay un solo Dios». 

De hecho, la Biblia nos dice que hay más de un dios. Se les llama dioses falsos, pero al cabo dioses. Inclusive la «Estrella de la Mañana», más tarde Satanás, se estableció a sí mismo como dios (Isaías 14:12–14, Reina-Valera Versión 1960; II Corintios 4:3–4). De este modo el primer mandamiento declara, «No tendrás dioses ajenos delante de mí» (Éxodo 20:3). El punto es que estos dioses no deberían de adorarse, pues son destructivos.

Moisés pronunció las palabras de Dios a Israel cuando estaban a punto de cruzar el río Jordán hacia la Tierra Prometida: «El Señor es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro» (Deuteronomio 4:39); es decir, no existe otro que se compare a Él. La mayoría de esta genta había salido de Egipto cuando jóvenes y estaban muy al tanto de los dioses egipcios, al igual que los dioses de Amalec, Edom, Moab y cada uno de los que conocieron a lo largo del camino, pues estos no eran nada en comparación con el Dios de Israel. Él era el Único quien los había liberado y con el que iban a tener una relación.

En Deuteronomy and the Meaning of «Monotheism», (Deuteronomio y el Significado de «Monoteísmo») Nathan MacDonald escribe que en Deuteronomio, «el reconocimiento de la unicidad de yhwh es un llamado a amar a yhwh»—un llamado a una relación con Él que se expresa por sí mismo «en obediencia y adoración». Continúa diciendo que «la exigencia para demostrar la lealtad exclusiva a YHWH depende, de su eficacia retórica, sobre un reconocimiento común de que existen otros dioses y representan un serio desafío para el compromiso de Israel con YHWH. En Deuteronomio, el pecado principal es la deslealtad». 

En su comentario, Tigay dice: «Este entendimiento de la Shema describiendo una relación con Dios, en lugar de Su naturaleza, tiene el apoyo de Zacarías 14:9», el cual dice: «Y Yahweh será Rey sobre toda la tierra. En aquel día Yahweh será uno—y uno su nombre» (o «En ese día Yahweh será Rey sobre toda la tierra— solo Yahweh, y Su nombre solo» [Holman Christian Standard Bible] traducción libre).

Tigay continúa: «De acuerdo con Zacarías, la realidad de hoy de Israel, en el futuro será la verdad de toda la humanidad. . . quiere decir que para toda la humanidad YHWH y su nombre será el único, sin rival; como dijo Zacarías anteriormente, “Y será en aquel día, dice el SEÑOR de los ejércitos, que talaré de la tierra los nombres de las imágenes, y nunca más vendrán en memoria” (13:2).” 

El monoteísmo entonces, en el antiguo significado hebreo, no significaba lo que hoy en día significa. Si verdaderamente el cristianismo tradicional quiere entender de Dios, ¿no es cierto que es hora de un reajuste?