Sin un compromiso personal de tratar a los demás con equidad, resulta demasiado fácil reclamar nuestros propios derechos en detrimento de los de los demás.
El duelo —sea el nuestro o el de otra persona— puede ser difícil de afrontar. A continuación, presentamos algunos enfoques prácticos para acompañar a quienes hayan sufrido la pérdida de un ser querido.
Las creencias y actitudes que culpan a los pobres por su situación pueden cegarnos a la posibilidad de que los sistemas en los que todos participamos sean defectuosos.