La autoestima sana no consiste en sentirse bien ni en evitar el fracaso. Se construye mediante el crecimiento, la contribución significativa y un equilibrio entre el individuo y la comunidad que compartimos.
Los remedios naturales y la farmacología moderna no tienen por qué estar reñidos. El enfoque más sensato en materia de salud es recurrir a ambos con prudencia.
Las superbacterias resistentes a los medicamentos amenazan la medicina moderna, pero para derrotarlas se requiere algo más que los avances científicos.